Escribe el nombre del ingrediente y la referencia de preparación si se trata de una mezcla. Añade sus componentes para no depender de la memoria después de varios días.
Mantén accesibles las indicaciones de conservación del alimento. La fecha que anotas sirve para organizar, pero no permite establecer por sí sola cuánto tiempo sigue siendo apto para consumir.
Revisa la identificación cuando reutilices el recipiente. Una etiqueta antigua puede ser más confusa que ninguna, especialmente si los alimentos tienen un aspecto parecido.
La composición en su contexto
Natura Uno presenta un complemento cuya etiqueta debe consultarse completa.